Cifras

143.000 unidades familiares de Beijing tienen un patrimonio superior a los 87 M de RMB, algo más de 9 M de euros.

Esas familias gastan una media de 5,7  M de RMB al año, digamos 600.000 euros.

Adopción de niños chinos (niños=niños+niñas)

Uno de mis debates favoritos con amigos y lectores de esta web es el tema de las adopciones de niños chinos.

Bueno, yo digo “niños” pero invariablemente mis interlocutores siempre hablan de “niñas” ya que, dicen, son estas las que dan en adopción porque no las quieren y los orfanatos están llenas de ellas.

La verdad es que la primera vez que oí del tema de la adopción de niños chinos fué un día que entre al consulado de España y me encontré con un amable grupo de españoles que venían a hacer gestiones para adoptarlos. De esto hace ya unos cuantos años.

La segunda vez que oí (leí) este tema fue en un períodico chino que anunciaba que debido a la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo aprobado en España y habiéndose detectado “irregularidades” en el proceso (lease: personas del mismo sexo que pretendían adoptar niños chinos) se restringia la adopción de niños nacionales chinos a parejas españolas.

Al tiempo se aprobó una ley que impedía la adopción de niños chinos a parejas del mismo sexo, obesos, personas con defectos y no se que más casos.

En esos momentos tuve la sensación de que el gobierno chino no tiene demasiado interés en dar en adopción a niños abandonados por sus padres.

Tampoco investigué la cifras pero le calculaba unos cientos de miles (regla: siempre que pienses en alguna cifra referida a China multiplicalá al menos por 100).

Hoy me encuentro con este reportaje en CNN

http://edition.cnn.com/video/#/video/world/2009/04/12/chang.china.adoptions.cnn

que no voy a comentar porque es suficientemente ilustrativo en si mismo.

Más números

35.000.000 de chinos viajaron fuera de China en 2008

750.000 chinos están estudiando en universidades fuera de China

Números de China

44.000 es la media diaria de nacimientos en China.

16.060.000 al año.

Sin comentarios.

Sobre la crisis económica en china

Interesante artículo en Bloomberg:

http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=ai0cU_72bPpU&refer=home

BMW en China

mvec_bmw_logo1No, este post no va de coches sino que las letras de la  marca de coches coincide con una forma graciosa de decir en Chino “no me toques” o “no seas pulpo”.

别摸我 

que sin tonos se lee:

 ”bie mo wo” (BMW).

Las mayores economías del mundo

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Vivir bajo tierra

vivir_bajo_tierraAlguna vez, de camino al Carrefour cercano a mi casa, me había llamado la atención una entrada a un sótano, similar a la entrada a un parking subterráneo. Incluso, me había comprado una bebida en un puestecito situado precisamente en la entrada a ese subterráneo. Sin embargo mi curiosidad nunca pasó de ahí y desde hace ya años he pasado decenas de veces por delante sin prestarle mayor atención.

Pero mira por donde que, en la misma ruta, acompañado de un amigo y hablando de las dificultades de los jóvenes por abrirse camino profesionalmente y de como se las arreglaban para pagar los alquileres, me indicó la entrada al subterráneo y me dijo: “muchos empiezan viviendo ahí, bajo tierra”. ¿Qué quieres decir?, ¿Qué hay ahí? pregunté.

Resulta que esa entrada es la bajada a un subterráneo lleno de estudios, más bien habitaciones que comparten baños y cocina y que, por supuesto, no tienen ventanas ni ninguna luz natural. Es como si un sótano de aparcamientos de un edificio lo hubieran dedicado a pequeñas viviendas.

Claro que el alquiler que se paga es muy bajo, alrededor de 50 euros y viviendo en una zona comercial donde los alquileres no bajan de los 500 euros.

Así que muchos jóvenes, especialmente los venidos de otras provincias, pueden permitirse vivir en el centro de la ciudad, cerca de sus trabajos y pagarlo con sus sueldos. También lo usan mucho personas que viajan frecuentemente a esta ciudad y quieren tener un punto de referencia donde guardar cosas o dormir esporádicamente.

Meditando al respecto me hizo recordar mis inicios en Madrid donde más de la mitad de mi sueldo se me iba en pagar un pequeño estudio , eso si, con ventana pero cuyo costo impidió completamente que pudiera aventurarme en la compra de una vivienda por el modelo cooperativa que es lo que estaba entonces de moda. Lo peor fue cuando me empezaron a desplazar por meses enteros a otras ciudades y dejaba mi estudio vacío aunque pagándolo cada mes con todos sus costos asociados.

También me recordó a una polémica política que hubo hace unos años en España con el tema de los mini-pisos, unas viviendas unipersonales de 30 metros cuadrados de “protección oficial”, que el gobierno socialista proponía como una alternativa económica para jóvenes y ante las que muchas organizaciones levantaron la voz calificándolas, cuanto menos, de inhumanas, inhabitables, etc, etc.

Bueno, es verdad que este tipo de viviendas no es un lugar para crear un hogar. De hecho no creo que aquí nadie lo haga pero si es verdad que es una opción para los que no necesitan un apartamento solo para ir a dormir y quieren destinar sus ingresos para otros proyectos o necesidades.

Shanghai en un día

Shanghai es el polo opuesto a Pekín.

Si Pekín es el contraste entre miles de años y modernismo aun construyéndose, Shanghai es el reflejo de la intensa y agitada historia de China en este último siglo.

Shanghai parece más una ciudad europea, reflejo del colonialismo a un lado del río y un moderno Hong Kong al otro.

Shanghai tiene 17 millones de habitantes, 2 más que Beijing pero concentrados en un espacio cinco veces menor. Es la China densamente poblada aunque muy bien organizada.

Lo que me gusta hacer en Shanghai es pasear por el French Concesion (“Concesión Francesa”) donde en tiempos coloniales residían la mayor parte de los extranjeros. Me gusta ver la variedad de arquitecturas del siglo pasado. En una esquina se ven columnas y en la siguiente un artdeco, sin embargo lo que más disfruto es mirar en los pequeños callejones que hay entre medio de los edificios y ver la ropa colgada secándose, los viejos sentados en las puertas de las casas y los niños jugando. Se pueden hacer fotografías geniales. Ese es el Shanghai que se resiste al imparable avance de la modernidad arquitectónica sin personalidad. Recuerda un poco Kowloon en Hong Kong pero más auténtico.

Sin embargo para un primer viaje vale la pena dejarse impresionar un poco: llegar del aeropuerto en el Maglev en 7 minutos 30 segundos (el tren de levitación magnética más rápido del mundo, 430 km hora) y subir al bar del Hyatt a ver desde lo alto el Bund (la avenida que flanquea el lado antiguo del rio) reflejo de la arquitectura más inglesa, ver el intenso tráfico fluvial y la extensión hasta donde alcanza la vista de un bosque de altos edificios y autopistas elevadas. Después un pequeño paseo entre esa jungla de altísimos edificios que es Pudong (así se llama el lado moderno del río).

Cada vez que voy ahí cierro los ojos e imagino cómo sería hace solo unas decenas de años cuando esa zona era un barrizal donde nadie quería vivir.

Después un paseo por el centro donde se ven muchísimos extranjeros, muchos más que en Pekín, todos buscando refugio en las grandes shopping centers o en los Macdonald y Starbucks donde parece que cede un poco la presión de la masa.

Los chinos que se ven en el centro van o vienen de sus trabajos, hombres y mujeres vestidos iguales que en cualquier otra ciudad, quizá las mujeres dejando escapar mediante un pañuelo o un bolso esa predilección de los chinos por los colores intensos, los dorados, plateados o cadenitas colgando de cualquier parte con un pequeño peluche o el imprescindible teléfono celular. Se ven también algunos europeos de corbata, jóvenes, procedentes de las escuelas de negocios que florecen en Shanghai, en teoría para aprender a hacer negocios en China en la práctica, me parece, para intentar exportar el modelo “único”. Son inconfundibles.

La zona de compras por excelencia es Nanjing Road, al este la típica calle comercial, al oeste marcas, chinos snob y los expat. Mucha gente por todas partes. Un poco agobiante pero hay que comprender que hay que meter a 1.300 millones de chinos en alguna parte.

Después se puede dar un paseo “relajante” por un jardín chino de pago, vale la pena Yuyuan Garden por la proximidad a la zona de compras de los imprescindibles recuerdos y tomar té en Huxingting al frente de la entrada de los jardines, un anticuado “antro” lleno de humo y de gente local que no entiendo cómo ha podido sobrevivir entre tanto negocio dedicado a los turistas.

Ya, al caer la tarde, y sin eludir a las masas, se puede ir a la zona de Xintiandi, donde se puede entrar al lugar donde se celebró el primer congreso del partido comunista, lugar casi de peregrinación para los chinos, austero y simple como es la verdadera China. De ahí, solo cruzando la calle, está la zona de moda para los extranjeros residentes, restaurantes y cafés uno detrás de otro. Moderno pero con el toque de personalidad que le da la arquitectura de ladrillo visto y bloques pequeños que recuerdan a almacenes antiguos de esos que ponían la fecha de construcción en el arco de la entrada principal.

El clima y la polución de Shanghai es mucho más benigno que los extremos de Pekín con lo que la combinación de metro y caminar permite llegar a todas partes y evitar el intenso tráfico.

Como al visitar cualquier parte, pero muy especialmente Shanghai, leer en alguna parte un poco de la historia del siglo XX complementará los paseos. Recomiendo el período de 1925 a 1945, invasión japonesa, expulsión extranjeros, guerra civil en china, todo a la vez y Shanghai testigo de excepción.

 

Guns, germs and steel, Jared Diamond

mvec-guns-germs-and-steel-0208Este no es un libro sobre China sin embargo me ha parecido oportuno ponerlo en esta web ya que en sus páginas se encuentran unas referencias sobre el país que considero altamente interesantes.

Muchos se habrán preguntado porque el país más antiguo y poblado del mundo, primera potencia mundial hace menos de dos siglos no es, en la actualidad, esa gran potencia que siempre en la historia fue.

En este libro, el autor dedica un capítulo a China y posteriormente un epilogo donde se encuentra una explicación muy bien fundamentada de porque China perdió su influencia tecnológica, comercial y política en el mundo.

Después de que en la China medieval se inventara el compás, la pólvora, el papel y la imprenta entre otras muchas cosas más y que en el siglo XV China contara con una flota de cientos de barcos de más de 100 metros de eslora y tripulaciones compuestas por más de 28.000 marineros y que, estas, hubieran llegado hasta la costa oriental de Africa décadas antes de que Colón cruzara el Atlántico en las pequeñas carabelas, es fácil preguntarse por qué los chinos no intentaron colonizar ya no solo América sino la misma Europa. El autor argumenta que la centralización política de China, las pugnas de poder y la lentitud en la toma de decisiones no pudieron competir con una Europa fragmentada cuyos países competían entre sí. Y precisamente esta competición estimulaba proyectos, como el de Colón, cuyo resultado y beneficio para las distintas naciones del continente son bien conocidas.

Los conflictos políticos internos de China siempre han sido un lastre para su avance y posiciona miento. Solo en siglo XX hemos sido testigos de la creación de la nueva china, la guerra civil que llevó a Mao al poder y la Revolución Cultural que no fue sino otra lucha intestina más por el poder con las trágicas pero fructíferas consecuencias que han llevado a China a ser lo que hoy es.

Pero este libro no solo es interesante por sus menciones a China, presenta además un punto de vista sobre la evolución de las sociedades innovador y original que quedan un poco fuera del alcance de esta web pero que no por ello dejan de ser motivo de recomendación por mi parte. (21-03-08)

 

Acción y reacción

 2008 no podía haber empezado peor, primero, las heladas y el frio en el sur a principio de año coincidiendo con el año nuevo chino (leer “Por qué fue tan iportante la ola de frio en el sur de China”), segundo los disturbios en el Tíbet, seguido de las infelices muestras de desprecio hacia China de algunos manifestantes (injustamente amplificado por medios de comunicación en su búsqueda de mayores audiencias) y por último este desastre natural. El desastre del terremoto apenas lo seguí en los primero días, estaba de trabajo por el sur de China y totalmente aislado de prensa y TV, ni que decir tiene que en la zona donde estaba ni se sintió. Pasado esos primeros días y de vuelta a Shanghai me encontré con una movilización social o más bien humana que nunca antes había visto. Fue entonces cuando empecé a percatarme de la dimensión del desastre.

China no es ajena a los desastres naturales, cada año huracanes (tifones como se les llama en el pacífico), heladas, sequías, etc asolan este gran país. Desastre tras desastre no solo cabe destacar la siempre rápida reacción del gobierno sino, sobretodo, la reacción solidaria del resto de chinos con los afectados. Personalmente he estado ya en dos tifones y las medidas preventivas tomadas y la reacción posterior dejan muy atrás a las que vi en Florida durante el huracán Andrew allá por el 92.

Este terremoto a tenido unas características que lo ha hecho especialmente complicado a los equipos de rescate. Por una parte ocurrió de día y en día laboral con lo que edificios públicos: hospitales, colegios, oficinas estaban en plena actividad y segundo que una parte importante del desplazamiento del sismo se realizó siguiendo una ruta entre montañas donde los derrumbamientos ocurridos al inicio bloquearon el acceso del equipo de rescate necesario para liberar a los atrapados. Aun cuando el ejercito lanzó paracaidistas sobre las zonas más aisladas solo horas después del terrible suceso, estos no pudieron más que ser testigos de la agonía y muerte de los atrapados por la imposibilidad de que llegara la maquinaria pesada capaz de realizar el trabajo.

No quiero hablar más de esta terrible desgracia que solo logra entristecerme. Por el contrario la reacción de la gente, del gobierno, de los medios fue absolutamente increíble. Dos instantáneas me tocaron la fibra más sensible, primero la del primer ministro Wen Jiabao con altavoz en mano en pleno epicentro del desastre gritando a los atrapados que no se les iba a dejar ahí, que resistieran, que la ayuda estaba en marcha y la segunda, el día que finalmente se despejó la entrada de la carretera que unía población tras población afectada, los miles de coches bloqueando todos los carriles de la carretera cargados de improvisados voluntarios deseosos de relevar a militares, policías y todos los que día y noche estuvieron trabajando para salvar a los pocos supervivientes.

Volviendo a inicio de este relato y a los sucesos que han agitado tan negativamente este año que debía haber sido solo el año de las olimpiadas de Pekín, ha sido increíble ver como la reacción de unión del pueblo chino ha ido en crescendo con los eventos ocurridos.

Es tal el contraste con lo que yo estaba acostumbrado a ver en occidente cuando alguna desgracia ocurre y empresas e instituciones llenan la prensa y las calles de avisos y carteles en solidaridad con los afectados sin apenas poder esconder detrás el efecto comercial que esperan que tenga. Aquí no, o al menos no me he dado cuenta. Lo que si he visto es los millones de sms que por el mero de ser enviados donaban su valor a los afectados o los msn de mis amigos pidiendo a sus amigos que donaran dinero o sobretodo, una imagen que nunca olvidare fue dando un paseo nocturno por el Bund, la imagen más conocida y recordada por cualquier visitante de Shanghai con la arquitectura anglosajona de principio de siglo que cada noche es iluminada y crea las delicias de paseantes y turistas, totalmente apagada en un gesto de solidaridad, ahorrando y donando el resultado de apagón, una vez mas, a los afectados del terremoto. Impresionante. (21-06-2008)

 

Censura por un lado, desinformación por el otro. ¿Qué es peor?

Escribía John Le Carre en una de sus recientes novelas y a propósito de la manipulación informativa que se creó para justificar esa farsa inacabable de la guerra de Irak que a un portavoz gubernamental o político le bastaba decir algo así como:

“… negamos rotundamente el rumor que ha estado corriendo sobre una posible intervención en….”

para que, a partir de entonces, los medios den por verdad el rumor y empiecen a investigar en donde no hay absolutamente nada creando una montaña de un grano de arena. Pocos medios exigirán a sus reporteros buscar fuentes alternativas. Menos se negarán a profundizar en una noticia que no se puede verificar por otras fuentes (hasta tres fuentes requiere el Washington Post antes de publicar una primicia).

Si se descubre el camelo algunos de los impulsivos medios rectificarán, otros preferirán ponerse en evidencia.

Esta es la impresión que personalmente he tenido de la cobertura informativa que los disturbios callejeros en el Tíbet han tenido en la prensa y TV española.

Pero primero hagamos un breve resumen de los primeros días de los disturbios en el Tibet y de cómo la información fue retransmitida por este periódico.

La primera información de los disturbios surge de las agencias chinas de información y de la TV china, esta es obviamente replicada por las agencias de prensa internacionales y muchas de ellas apresuran infructuosamente a sus corresponsales al lugar de los sucesos: imposible, los accesos al Tíbet están cerrados.

A partir de entonces se empiezan a leer titulares acompañados de fotos que proceden, de nuevo, de fuentes de prensa chinas muchos interpretando erróneamente su contenido. Incluso, repetidamente, imágenes de la policía nepalí pegando con varas a manifestantes es reportada como miembros de las fuerzas del orden chino reprimiendo a los tibetanos.

 Hasta el momento no hay otra fuente directa de los sucesos pero por supuesto hay muchas indirectas: los tibetanos en el exilio que han sido alertados por sus coterráneos en el Tíbet de la “brutal represión” de las fuerzas del orden chinas. Las cantidades de muertos empiezan a coincidir con las que dan las agencias de prensa china con la diferencia de que estás últimas dicen que los muertos son pacíficos chinos y las tibetanas en el exilio que son pacíficos monjes y ciudadanos tibetanos demandando la independencia del Tíbet muertos por disparos del ejército chino.

Ya se empieza a vincular los disturbios con la represión a manifestaciones pro independencia del Tíbet. Supongo que la fuente procede de los tibetanos en el exilio aunque más me inclino a creer que es la imaginación del reportero.

He aquí que medios españoles ya dan más crédito a las fuentes tibetanas en el exilio y (basándose en antecedentes) asumen que lo que dicen las agencias de prensa chinas está manipulado por el gobierno y no resulta digno de crédito. La “brutal represión” empieza literalmente a repetirse noticia tras noticia.

A todas estas, dos hechos interesantes poco o nada difundidos, uno, el Dalai Lama en el exilio se desmarca de esta violencia y dice que no depende de él controlarla. Dos, mira por donde resulta que si hay un reportero occidental en el Tíbet, el del The Economist y que públicamente anuncia que en su edición del siguiente jueves aparecerá un especial de los sucesos allá acontecidos.

Mi visión personal sobre los acontecimientos lo publicó en esta web con el título de “Tíbet, las cosas de momento son como son” antes de conocer el contenido de The Economist. Me baso en lo que he visto y oído en la TV china, en lo que he leído en los periódicos y en los comentarios de la gente china que habitualmente me rodea, incluso de un policía que ha hablado personalmente con compañeros en el Tíbet.

Sin embargo en muchos medios españoles la “brutal represión” sigue apareciendo noticia tras noticia.

Llega el artículo del The Economist, el reportaje del único periodista occidental que por casualidad estaba en el Tíbet en el tiempo de los disturbios y que NO fue expulsado por las autoridades chinas y se pudo mover libremente y hablar con los actores de los acontecimientos.

Hagamos un inciso: El hecho de que el gobierno chino no expulsará al reportero de The Economist, ¿Resta credibilidad a este medio?. Bueno no me voy a poner a defender a este semanario de difusión internacional con cerca de medio millón de ejemplares publicados cada semana y vendido en casi todas partes del planeta. A mí, muchas veces, no me gusta lo que dice pero sin duda y después de haber viajado más de 40 países tengo que reconocer que no hay otro medio escrito en el mundo que me merezca más crédito. A China le “mete palo” cada semana pero se mantiene en sus puntos de venta del país y es hecho llegar a sus subscriptores sin páginas arrancadas ni versiones light.

Bueno pues invito a todos vosotros que leéis mi web a que leáis el reportaje sobre esos eventos y lo comparéis con lo que yo escribí. Podréis ver que no hay grandes diferencias ni con lo que yo menciono ni con la versión “oficial” del gobierno chino.

No me cabe duda de que alguno de los corresponsales en China de los medios españoles (¿existen?) leyó este reportaje y además supo de las declaraciones del Dalai Lama sin embargo prefirió seguir dando crédito a sus “fuentes” del exilio tibetano (¿existirán?) y la “brutal represión” siguió apareciendo en las noticias (y también editoriales), por ejemplo, del medio en español más leído en el mundo en su versión “punto com” (El Mundo).

 A todas estas hace su aparición en escena el “amigo” Sarkozy y sus declaraciones y el “mirar hacia otro lado” provocan la absurda persecución por parte de un grupo de “exaltados” del más conocido símbolo olímpico: la antorcha. Una ridícula y absurda cobertura de prensa en la que podríamos afirmar que nunca tan pocos lograron tal acaparación mediática.

Imagino que muchos medios se quedaron con las ganas de poder reportar el suicidio a lo “bonzo” de algún pacífico monje, lo imagino porque previó a las últimas etapas “occidentales” de la llama olímpica se anunció tal posibilidad.

Para colmar el vaso la Unión Europea respalda mayoritaria (pero no completamente) el no asistir a la ceremonia inaugural de los juegos olímpicos si el gobierno chino no dialoga con el Dalai Lama. Respuesta del Dalai Lama: “si me invitan a la ceremonia inaugural de los juegos olímpicos asistiré con gusto”.

Por supuesto que a estas alturas la “brutal represión” ha sido repetida tantas veces que ya es dada por verdad. ¿Dónde están las pruebas?

Y también es dado por supuesto, que aquí los chinos y los no chinos estamos en un total “blackout” informativo, es decir, las autoridades chinas nos han censurado todo y no sabemos que a la antorcha la han estado persiguiendo “masivamente” reivindicando no-se-sabe-que. Además tampoco debemos de saber que lo que vimos en TV son todas manipulaciones informativas y que la verdad es muy diferente.

¡Increible!

Pues amigos, todo lo que habéis leído allá lo he podido leer y ver aquí. Es verdad que me quitaron el Youtube durante tres días (y aun no entiendo porque dada la poca atención que los chinos le prestan) pero lo cierto es que he podido seguir leyendo lo que leo habitualmente todos los días: elmundo.com, elpais.es, etc…oír todas las radios y ver las tv que emiten por internet, TVE internacional, Telemadrid, etc. Y os puedo decir que la en general lo que he leído, oído y visto ha sido una verdad incompleta y en muchos casos sin fundamento.

Tanto como las supuestas verdades que llevaron a la guerra de Irak. (21-06-2008)

 

Tíbet. Las cosas, de momento, son como son

Estas semanas atrás las noticias sobre las revueltas en el Tíbet se han visto reflejadas en titulares de prensa y TV en gran parte del mundo. Como es habitual con la ya normal hostilidad hacia China.

La independencia de Tíbet desde la desafortunada represión de la revuelta de 1959 con la salida voluntaria del Dalai Lama, se ha convertido en un movimiento mediático hábilmente manejado por los críticos de China.

Estos días viendo las imágenes ofrecidas por la TV china a través de CCTV 4 (que es un canal que se puede ver en todas partes del mundo) y al mismo tiempo las imágenes ofrecidas por las TV y webs occidentales, a las que puedo acceder desde aquí, me hacen pensar que haga lo que haga el gobierno de China el resultado solo va a satisfacer a los habitantes de China, dicho de otra manera la opinión pública occidental ya ha decidido que China una vez más a actuado con su “habitual” represión hacia los “pobres pacíficos” monjes.

De la misma manera que lo que voy a escribir aquí probablemente no haga cambiar a nadie de idea, al menos podré transmitir una pequeña parte de la rabia contenida que estos días he podido ver en muchos chinos tras las espeluznantes imágenes de la actuación de unos descontrolados delincuentes (aunque sumen varios miles) y que, por supuesto, no se han visto en occidente. Allá solo se ve a la policía “reprimiendo” y asignando los muertos, vilmente asesinados por los revoltosos, a la actuación policial. Mi pregunta es: ¿Qué es peor censurar Youtube para que los poquísimos chinos que lo ven vean unos videos donde la policía reprime a unos exaltados o seleccionar las imágenes de estos sucesos para que parezca que aquí lo malo solo ha sido hecho por las fuerzas del orden?

No soy una persona fácil de impresionar y he visto personalmente en el pasado sucesos de este tipo con resultado de decenas de muertos y no creo que nunca haya sido el trasfondo político la causa real. Los salvajes que estos días he visto con hachas y cuchillos atacando a los viandantes, cortándoles las orejas, volcando gasolina sobre sus cuerpos y prendiéndoles fuego, incendiando pequeños negocios con sus dueños dentro, loteando farmacias, tiendas de electrodomésticos, golpeando con piedras a personas que ni siquiera se defendían y ni hablar de los incendios, daños materiales a todo tipo de edificios, templos, escuelas de niños y ataques organizados a las fuerzas del orden, lo siento, no me puedo creer que esa gente este luchando por la independencia del Tíbet. Y la mayoría de estas filmaciones proceden de cámaras fijas de las que hay en todas las ciudades del mundo y no me creo que tal volumen de filmaciones sea algo “preparado” por el gobierno chino.

¿Quién se va a poner del lado de los ciudadanos corrientes que han perdido a sus familiares, sus casas, sus negocios? O como me dijo un chino que estaba conmigo viendo las imágenes: ¿Por qué atacan a la gente de la calle?, ¿Por qué no atacan al gobierno o a sus sedes? o una chica también china viendo a monjes dar patadas decir ¿No se supone que los budistas deben buscar la paz espiritual?

Mucha gente aquí, dada la naturaleza religiosa budista de la mayor parte de la población china, respeta al Dalai Lama y no comprende que pueda estar detrás de esto. Y de hecho, yo no creo que esté. De hecho creo que estas revueltas tienen poco que ver con una aspiración política y lo dejaremos ahí.

O no, no lo dejaré ahí y diré lo que solo los que conocen un poco este pueblo milenario saben que esa gente no tiene ninguna posibilidad de éxito y que los chinos preferirán echar abajo todo el esfuerzo que se ha hecho estos años para las olimpiadas antes de ceder al chantaje de los violentos. Y eso, el Dalai Lama y su gobierno en el exilio, lo saben y por eso no me puedo creer que esto sea una faceta puntual de un movimiento político que tenga como objetivo la independencia del Tibet.

Pero si han conseguido algo y de eso soy testigo. Desde que llegué a China he visto la inauguración del tren al Tíbet, 2.500 millones de euros de inversión en un tren presurizado capaz de circular por un altiplano que deja al de Bolivia al nivel de un vallecito en las montañas, una promoción turística sin igual, un levantamiento de todas las restricciones para que viajeros, turistas, periodistas y peregrinos pudieran ir a un lugar que casi debería ser de culto, incluso en el 2006 promocionarlo con una maqueta gigantesca en la plaza Tianamen en Pekín (centro político de China) en el día más importante del pueblo chino (ver fotos más abajo). Todo eso resultando en el mayor crecimiento del producto interior bruto de todas las provincias de China. ¿Qué han conseguido con esto? Pues volver a cerrar el Tíbet y hacer que los miles de inversionistas, casi todos pequeños empresarios, vuelvan por donde llegaron y renunciar al beneficio que toda China esta obteniendo de estos tiempos de bonanza económica.

Si es que esto es como si Cataluña en sus aspiraciones independentistas prendiera fuego al tren de alta velocidad que finalmente acaba de llegar a Barcelona o pusiera una bomba a la ampliación de su aeropuerto financiada por el gobierno central. O que expulsara de mala manera a turistas y visitantes o impidiera a Telefónica dar servicio en la región. Hasta los más radicales tienen un poco de cerebro para saber que va en contra de sus propios intereses.

Pongamos un poco de sentido común a este asunto. Alguien quiere poner contra las cuerdas a China amenazando con el boicot olímpico para conseguir contraprestaciones comerciales o económicas.

Aquí nadie está luchando altruisticamente por el derecho a la independencia del pueblo tibetano. Esto es hipocresía pura. Es casi peor que lo del pueblo árabe con el problema palestino: todos le apoyan pero nadie hace nada, ni siquiera ahora con al barril de petróleo a mas de 100 US$ y con los países árabes más ricos que nunca sueltan unos millones para que el pueblo palestino viva mejor. Todo el dinero que va allá procede de la Unión Europea y de Estados Unidos.

Una vez más el poder mediático, el periodismo de titulares, el periodismo de agencias de noticias, esos periódicos que contratan a becarios en vez de periodistas de verdad están manipulando la verdad obedeciendo al único interés que tienen: el de vender periódicos o conseguir mayores audiencias.

¿Dónde están los corresponsales de antes?, los que aprendían lenguas, los que se quedaban en hostales y no en los hoteles Sheraton de cada ciudad a la que visitan. ¿Y la manipulación de los foros en los que los mismos periódicos animan a opinar?… ¿a opinar? Si, opinar solo si confirma lo que ellos dicen. ¿Habéis probado de enviar una opinión contraria bien fundamentada? Yo sí, lo he hecho en El Mundo, y por supuesto no ha sido publicada pero si publican si realzas el contenido de la noticia o alabas la intrepidez periodística del autor que lo único que ha hecho es leer el titular de la agencia de prensa internacional y con suerte incluso echar un vistazo a ver que dice CNN y luego dejar volar su imaginación, porque conocimiento de lo que hablan muy poco tienen.

Estos días he podido comprobar cómo incluso manipulan las noticias de las agencias de prensa chinas, algunas veces por las prisas incluso traducen literalmente pero cambian lo que no les interesa. La agencia Xinhua dice “10 muertos víctimas de los ataques de los manifestantes” y sale publicado en el periódico “el gobierno chino admite que hay 10 muertos resultado del enfrentamiento con los manifestantes”, sutil diferencia…si los manifestantes matan a 10 viandantes, ¿Dónde está el enfrentamiento? Y lo peor es que aun citan la fuente.

Animo a los que leen este blog a que lean un poco de los últimos 100 años del Tíbet. A como sus autoridades religiosas y políticas han utilizado la “reencarnación” para perpetuarse en el poder, como el poder dividido entre dos “reencarnaciones” pasó a ser uno porque la otra reencarnación no apoyaba el intento secesionista. O a como Estados Unidos rechazó recibir a los enviados del Tíbet como misión diplomática o como Inglaterra disfrazó de ayudas al desarrollo agropecuario un cargamento de armas o como más tarde la misma Inglaterra reconoció al Tíbet como parte de China a cambio de una compensación económica. O como se vivía en el Tíbet, tierra de amos y esclavos, donde era habitual el comercio de sirvientes, el castigo físico, el hambre, la ausencia de educación, el cierre total de las fronteras a extranjeros, el troceado de los cadáveres de los muertos dados a los buitres, la imposición de la religión. Todo esto está en los libros y no lo he sacado de libros chinos porque aun no me llega el conocimiento de la lengua para ello. Y luego, los que quieran, que vean cómo viven ahora en Tíbet y los privilegios que han obtenido del gobierno central chino en detrimento de otras provincias (incluso de donde yo vivo). Y si leéis de los grandes sufrimientos, leerlo en su contexto, es decir si hay una Revolución Cultural en China (que no fue más que una guerra civil encubierta) y hay una persecución religiosa, esta no se da solo en el Tíbet, ocurre en todo el país por igual. Es como si en la guerra civil en España se hace mártires a los curas de Madrid y no a los de Sevilla.

Dice la leyenda que un sabio chino le dijo a Marco Polo: “la historia es lo que se recuerda de lo que realmente aconteció” y por eso cada emperador al llegar al poder reescribía la historia en beneficio suyo porque pensaba que solo lo escrito tendría validez en el futuro.

Yo me quedo con una renombrada frase de Mao “jin xin shu bu ru wu shu” que traducido con mi limitado conocimiento de chino sería algo como “si vas a creer todo lo que dice un libro mejor que no leas”. (21-03-2008)

 

Aclaración sobre la ley de “una familia, un hijo”

 Un lector de esta web me dijo hace unos días que había leído que la ley que prohíbe tener más de un hijo en las familias chinas había sido abolida. Nada más lejos de la realidad. Supongo que como suele ocurrir habrá leído en algún periódico de estos modernos que se dedican a copiar (o interpretar) las noticias de las agencias internacionales de prensa sin contrastar fuentes y ni siquiera intentar profundizar en la noticia.

Según el recién acabado congreso 2008 del Comité consultivo del Partido (CPPPC) la ley permanecerá al menos 10 años más .

Permitirme unas aclaraciones sobre esta ley empezando por unos datos:

China ya superó hace tiempo los 1.300 millones de personas censadas. Tiene un crecimiento medio anual de 16 a 17 millones anuales con una proyección para el 2030 de 1.500 millones de personas. Desde que esta ley está en vigor se han evitado 400 millones de nacimientos.

Y un inciso: Una de las grandes ventajas de tener siempre al mismo partido en el poder y un sistema democrático pero autoritario es que los gobiernos en el poder no se “pasan la pelota” como suele ocurrir en los países “democráticos” occidentales. De esta manera los recursos públicos necesarios en el futuro pueden ser previstos y planeados y no constantemente ajustados o ajustados a intervalos de 4 años (cada vez que hay elecciones). Es decir China sabiendo cuantos nacimientos hay en un año puede prever a necesidad de plazas escolares, universitarias, recursos médicos, crecimiento de las ciudades etc. con la debida antelación.

Y sigo con los contenidos de la ley: Esta ley que dice que cada mujer solo puede tener un hijo (hay que ir con cuidado con el término familia porque si la mujer es divorciada pero con un hijo y se casa de nuevo con un soltero no puede tener otro hijo) no es aplicable a toda la población femenina de China, de hecho es aplicable al 35,9 de las mujeres, la mayor parte en ciudades grandes y medias. El resto de las mujeres tiene otras condiciones. Por ejemplo:

· En muchas ciudades pequeñas las mujeres pueden tener 2 hijos si ella y su marido son a su vez hijos únicos.

· En los medios rurales de 19 provincias (más del 50% de la población) las familias pueden tener un segundo hijo si el primero ha sido una niña.

· Las mujeres de muchas etnias minoritarias (Un 11% de la población) pueden tener 2 o más hijos.

Como he dicho en otras partes de esta web creo que sería desastroso no solo para China sino para el resto del mundo que no existiera esta ley. Imaginaros varios cientos de millones más de emigrantes chinos andando por el mundo a su vez teniendo hijos sin restricciones. (20-03-2008)

 

¿Por qué los chinos apoyan a su gobierno en el tema del Tíbet?

En esta entrada quiero hacer dos reflexiones, una histórica y otra social actual. La primera es que Tíbet es China desde hace siglos, más siglos que el Reino de España es España o la República Francesa es Francia. Las fronteras actuales de los países para bien o para mal no las dibujó Dios ni aparecieron por generación espontánea. Estas son productos de guerras, fortalezas, debilidad, pugnas, tratados, etc. En el caso del Tíbet y según los primeros registros históricos de los que se disponen, sus agresivos ejércitos llegaron en el siglo VII de nuestra era a Xian, corazón, en aquel tiempo, del poder chino pero los chinos no tardaron en regresar las cosas a su sitio. Varios siglos después podemos mencionar a Genghis Kahn y su nieto Kubilai Kahn, primer emperador de la dinastía Yuan y regente del mayor imperio nunca conocido por la humanidad y que por supuesto incluía el Tíbet. Si vamos a hablar de historia habrá poco que discutir sobre si Tíbet es parte de China o no.

Si hablamos de religión tampoco el Budismo Tibetano surgió por casualidad y fue también en el siglo VII cuando la princesa Wen Cheng de la dinastía Tang y la princesa Bhrikuti del Nepal convencieron al rey del Tíbet de profesar el budismo y construir dos importantes monasterios: Jokhang y Ramoche. Dada la naturaleza feudal del Tibet (y gran parte del mundo de aquellas épocas) la religión adquirió pronto su cuota de poder y aparecieron numerosas sectas asociadas a los diferentes señores feudales. Sin embargo fue a finales del siglo XIV cuando apareció la Secta Amarilla que tras unos cuantos siglos de luchas con las otras sectas pasó a ostentar un poder político real. Fue esta secta la que se inventó la reencarnación de sus jefes (el Dalai Lama y el Panchen Lama) como un método de preservación del poder. Bueno, el sistema es tan complejo como ridículo y por supuesto las reencarnaciones siempre caían en determinados individuos de determinadas familias cercanas al poder.

En el Tíbet se sigue profesando la religión budista tibetana como en cualquier parte de China se profesan las grandes religiones: cristianismo, islam y budismo. Para los que no lo sepan en China hay libertad de culto. La religión se entiende como un derecho que otorga el estado y el estado puede quitarlo o vetarlo cuando quiera. Esto significa que se puede ser Católico y creer en Cristo pero la Iglesia china local no puede recibir órdenes del Vaticano sobre quien o no lidera su organización en el país. Según el gobierno chino, el Vaticano puede recomendar a un determinado obispo pero solo el estado puede confirmarlo en el puesto.

Se podrá objetar mucho a este sistema pero hasta el momento se ha probado como muy eficaz en la convivencia de las religiones y aunque hay provincias donde mayoritariamente impera el Islam, en otras el Budismo y en el Tibet el Budismo Tibetano, la libertad religiosa debe ser respetada.

Estos días pasados se ha visto en la TV china como los monjes budistas tibetanos acompañados de una turba de enloquecidos no solo quemaban negocios, colegios, instituciones oficiales sino también templos budistas. Algunos con una gran importancia histórica.

El Tibet siempre, e incluso en la actualidad, ha gozado de una autonomía política casi total. Estos días ha habido un ofrecimiento más de Wei Jiabao ( el primer ministro chino) de sentarse a negociar con el Dalia Lama siempre que se parta de principio de que se respete la soberanía china sobre Tíbet y Taiwan. Como es habitual el Dalai Lama lo ha rechazado.

Pero veamos un poco de la historia reciente. Desde el inicio del Siglo XX y mas tarde durante el transcurso de la guerra civil en China, el gobierno Tibetano hizo sus movimientos internacionales apoyado (en algunos casos) por los ingleses que incluso disfrazaron de ayuda agrícola un gran cargamento de armas. En esos momentos el gobierno del Koumitang (la facción perdedora de la guerra civil), aun siendo consciente de la violación del precepto de la autonomía política del Tibet que declaraba y declara que solo el gobierno central chino ostenta la representatividad política internacional del Tíbet, no pudo tomar medidas por la sencilla razón de que estaban concentrados en la guerra con los japoneses y en la propia guerra civil interna.

El gobierno tibetano aprovechando esta situación de vacío de poder organiza una delegación político-comercial a Estados Unidos y otros países en busca de un reconocimiento político como nación. Estados Unidos consciente de que representaría una violación del derecho internacional la recibe solo como delegación comercial y no le otorga status político de nación ni le presta el dinero que solicita. Así ocurre con otros países, incluida la vecina India, (puerta de salida en aquel entonces del Tibet). Incluso, en este tiempo, se expulsa al delegado del gobierno chino en Tibet.

Finalmente acabada la guerra civil y ya con Mao y las fuerzas comunistas erigidas como única fuerza política de China se presta atención a lo que está ocurriendo en el Tibet y se envía al ejército para arreglar la situación. Esta invasión de 1949 es pacífica (entiendo por pacífica que no se ofreció resistencia militar) y se restaura la delegación de gobierno china permaneciendo el Dalai Lama y su séquito en el poder civil.

Los incidentes famosos del Tibet (en el cual sin duda fallaron las formas) sucedieron en 1959. Es decir, hubo un período donde convivieron el Dalai Lama con el poder central delegado y el Dalia Lama fue invitado y recibido por Mao en Pekín.

¿Cómo era Tibet en 1949?, Pues una provincia gobernada por un niño recién reconocido como re encarnación del anterior Dalai Lama con unos Validos pro y en contra de china que fueron turnándose e incluso cambiándose hábilmente de chaqueta cuando las circunstancias lo requerían. Tibet era una ciudad cerrada a los extranjeros. Aun existía la esclavitud y los esclavos eran parte del patrimonio contable de las familias. Había hambre, los niños del campo no iban a la escuela y no había ningún tipo de desarrollo. Los chinos de otras etnias no eran aceptados ni admitidos en el territorio.

La implantación del sistema comunista no solo fue un impacto en Tíbet, también en muchas partes de China donde hasta hacía poco aun imperaba el sistema feudal con señores que tenían sus propios ejércitos. Mao acabó, por las buenas o por las malas, con eso y se creó el sistema social imperante en la actualidad donde todos tienen los mismos derechos aunque estos sean pocos. Ese sistema tenía que ser aceptado por Tibet y así fue y así es.

Ahora es donde quiero hacer la segunda reflexión y explicación de porque los ciudadanos chinos apoyan masivamente la actuación de su gobierno en el caso de esta revuelta.

Yo creo que primeramente es una cuestión de magnitudes: China tiene cerca de 1.400 millones de personas y 23 provincias. Tibet tiene 2.7 millones de personas, es decir, el equivalente de un barrio de cualquiera de las grandes ciudades del país. Tibet disfruta de un status de autogobierno al igual que 5 provincias más y a año 2005 el mayor crecimiento de PIB interno del país y no porque produzcan nada sino por la gran inversión que el gobierno central está haciendo incluyendo un tren que era considerado imposible por los mayores fabricantes del mundo (dado las condiciones geográficas de hielo permanente y altiplano).

Aun así y en plena reelección por 5 años más del actual presidente del país Hu Jintao y en al año más importante de China por las olimpíadas de Beijing, “cuatro” exaltados se permiten romper el orden social del país e iniciar una revuelta sin ninguna posibilidad de éxito solo para llamar la atención de la media internacional e intentar boicotear la reelección del que fuera gobernador del Gansú (provincia próxima a Tíbet) previamente a su elección como presidente. Eso, además de ensombrecer todo el esfuerzo que el país está haciendo por mejorar su imagen cara el evento olímpico.

Lo que era una manifestación pacífica, derecho que tienen y ejercitan los chinos tan a menudo como en cualquier país occidental (como siempre, hablo de lo que veo, no lo que me cuentan) se convierte, instigado por unos pocos, en la quema de negocios, escuelas templos y personas (incluso quemaron vivos a funcionarios públicos).

Por muchos videos que cuelguen en Youtube de cómo la policía reprimía a la turba de exaltados y todos los titulares de prensa y TV del mundo, nadie pueden negar la validez de las clarísimas imágenes de la TV china y de las TV locales mostrando las salvajadas que, incluso, monjes estaban haciendo contra personas, negocios, templos, escuelas y mobiliario urbano.

Ahora la pregunta, dado estos hechos que acabo de relatar, es: ¿Qué tienen que hacer las fuerzas del orden público ante esta revuelta?

Pues lo que opina la mayoría de este país es imponer por las buenas o por las malas el orden y hacer justicia a los que organizaron la revuelta (el ojo por ojo chino). Y recordar a todos que en este país se deber respetar el orden social impuesto por la mayoría aun a pesar de que existan grupos minoritarios que no estén tan bien como les gustaría.

En China, de momento, las cosas son como son y desde luego no son unos pocos los que van a alterar la imparable marcha de este país hacia el pleno desarrollo social. (20-03-2008).

 

Novias de alquiler

Esta noticia la leo el otro día en el China Daily que es un periódico chino que se publica en inglés y que no suele decir mucho pero a veces reproduce noticias de medios locales de provincias que se pueden considerar interesantes.

El caso es que en esta época del Festival de la Primavera, en que casi todo el mundo regresa a casa, quien más quien menos procura no solo llevar regalos sino buenas noticias. Y he aquí la historia de un joven de 25 años de la provincia de Hebei, soltero pero con buen trabajo que con la buena intención de hacer felices a sus padres y familia negocia con una compañera de trabajo, también de 25 años, invitarla a su ciudad natal y darle una compensación económica de 100 yuan (15 dólares más o menos) por día a cambio de que se haga pasar por su novia.

La joven accede y ambos dan una gran alegría no solo a los padres sino a toda la familia.

Es tradición en el Festival de la Primavera dar dinero a los más jóvenes especialmente a los que han tenido que emigrar para estudiar o trabajar y también a las parejas para ayudar con los gastos que lleva la formación de un hogar. El dinero, generalmente, se da en sobres rojos cerrados e ilustrados con motivos típicos de las fiestas.

Parece que la chica representó muy bien su papel, cayó muy bien a toda la familia y los sobres rojos aparecieron por doquier. El dinero en su interior sumó la nada despreciable cantidad de casi 700 dólares, probablemente el sueldo de varios meses de trabajo.

Ya de vuelta en su lugar de trabajo la “pareja” fue vista en una agria y abultada discusión que requirió la presencia del servicio de vigilancia de la fábrica donde trabajaban. El motivo de la discusión es que la joven se negaba a devolver el dinero que la familia del “novio” le había dado. Ella alegaba que su buena actuación había estimulado la generosidad de la familia y él decía que el ya había pagado el “alquiler” de sus servicios y que por tanto no le correspondía más.

Tras la mediación de los guardias y para finalizar el enfrentamiento decidieron repartir a partes iguales el contenido de los sobres.

Al comentar esta noticia con amigos me dijeron que lo de alquilar una pareja era una práctica bastante normal y es que la presión de las familias a los jóvenes para que se casen lleva a estas situaciones.

Me pregunto que pasará el próximo año cuando el joven regrese a casa.

 

¿Por qué fue tan importante la ola de frio en el sur de China?

 El Festival de la primavera es una semana festiva que se celebra todos los años con motivo del nuevo año lunar y llegada de la primavera lunar. Con tal motivo el gobierno chino da una semana de vacaciones generales en todo el país, semana que aprovechan los numerosos trabajadores emigrantes y estudiantes residentes en otras provincias para regresar y compartir con la familia. Se estima que 150 millones de personas se mueven de una parte a otra del país en todos los medios de transporte disponibles.

El gobierno se toma muy en serio esta tradición y pone todos los medios disponibles para que las familias puedan pasar tranquilas estas fiestas. Tan en serio se lo toman que incluso los telediarios de la televisión nacional evitan dar malas noticias. A nivel de la calle ocurre lo mismo y todo el mundo muestra su mejor sonrisa ya que por tradición empezar el año con cualquier tipo de problemas sería un mal presagio.

Este año, una inesperada ola de frio en el sur del país malogró todos los esfuerzos del gobierno y el caos se apoderó de algunas grandes ciudades del sur. La que más sufrió fue Guangzhou (Cantón) por su carácter de nudo ferroviario, así mucha gente llegaba a esa estación para cambiar a una ruta secundaría y se encontraba que la línea férrea estaba paralizada por la nieve o falta de energía eléctrica. Mucha de esta gente es muy humilde y trabajan duro para pagarse los billetes de tren y los regalos que llevan a sus hogares (quizá sea su única visita en el año) y apenas tienen dinero para pagarse la comida en el viaje con lo cual podéis imaginar el trauma que supone quedarse varado varios días en una estación de tren de una ciudad grande y cara como es Guangzhou. A esto hay que añadir un frio no conocido en esta ciudad y la falta de prendas de abrigo de la gente acostumbrada a un suave invierno.

Los días de esa semana solo esa estación de tren estaba moviendo del orden de los 150.000 viajeros por día y aun así no daba abasto. El gobierno puso grandes toldos, ofreció comida y bebida y mantuvo a toda costa el orden en las colas para subirse a los trenes. Los trenes se llenaron tanto que en segunda clase, donde se permite vender plazas de a pie, una persona no podía desplazarse ni al baño durante todo el trayecto (a lo mejor 24 horas) y tenían que estar rígidos entre gente y equipajes.

En las estaciones se organizaron grupos de voluntarios de actores y jóvenes dispuestos a arrancar una sonrisa a tantos pobres viajeros frustrados y tratar de hacer un poco menos desgraciada la fecha más importante del año en China. Me pareció particularmente curiosa la petición del gobierno a los viajeros de que mantuvieran la calma y el buen humor y que no se olvidaran de que policía, funcionarios de las estaciones y mucha otra gente estaba trabajando extra esos días para poder arreglar un caos solo achacable al mal tiempo.

Las carreteras cortadas y colapsadas de vehículos que se quedaban sin combustible (y por tanto sin calefacción) motivaron el rápido desabastecimiento de los mercados de comida y, cómo no, surgieron los especuladores y el encarecimiento inmediato de todo tipo de productos.

Niños enfermos, mujeres dando a luz y hasta sucesos como un impaciente joven que decidió ponerse skies y por la carretera llegar esquiando hasta su novia en un pueblo cercano. Todo era noticia estos días. (22-02-08)

 

Macau, un Gibraltar en Asia

El solo hecho de aterrizar en Macao ya es interesante. Si el día está despejado se pueden ver pequeñas islas, muchos barcos de pesca y el constante ir y venir de hidrofoils y catamaranes al vecino Hong Kong. La pista de aterrizaje del aeropuerto no está en terreno ganado al mar como ocurre en Gibraltar, está, literalmente, construida en el mar en forma de dique con un pasillo en cada extremo que la comunica con el cuerpo principal del aeropuerto.

Macao, es un conjunto de tres islas que parecen dos y que si siguen ganándole terreno al mar pronto parecerá sólo una. Casi saliendo del aeropuerto te encuentras con los altos edificios de la isla Taipa y de frente al primer “monstruo” del desarrollo: el inmenso casino-hotel The Venetian. Por ahora (aunque dudo que por mucho tiempo) principal atracción de la antigua colonia portuguesa. Sin embargo Taipa es más que modernos casinos y aun esconde callejuelas con la huella del colonialismo y la fusión de culturas que este dejó. Personalmente prefiero dormir en uno de los hoteles en Taipa, primero por la tranquilidad que tiene (con respecto al “centro”) y segundo porque si te diriges directamente al centro es muy probable que aparte de regresar para ir al Venetian o de vuelta al aeropuerto te dejes de ver este singular centro urbano.

De Taipa me gusta pasear en la noche, es un ambiente urbano de ciudad china pero con la sorpresa de encontrarte con las antiguas calles coloniales y, como suele ocurrir en estas latitudes tropicales, con esa vegetación agresiva que si descuidas su cuidado un mes te invade sin piedad. Así cualquier pequeño lote o descampado se convierte momentáneamente en una diminuta selva. Muy probablemente la soledad sea tu única compañera del paseo ya que mientras los residentes se concentran en el área comercial y de comidas los visitantes a Macao están en los casinos jugándose los dineros. Bien, de hecho mejor, porque solo la soledad nocturna te permite escuchar los sonidos apagados de templos, casas antiguas, pequeñas fábricas y almacenes del siempre incipiente comercio asiático. Luego, cuando te canses de pasear por lo que queda de historia en este pequeño rincón te puedes entrar al Venetian y disfrutar de la modernidad y de la reproducción, no de las calles de Venecia, si no de la reproducción del mismo casino en las Vegas. Claro que algunos, al igual que en Las Vegas, se creerán que Venecia es así.

Dejando atrás Taipa, al siguiente día, uno ya puede descubrir el verdadero Macao y la entrada desde Taipa no puede ser más espectacular. Tres largos puentes unen una isla con otra y si bien parte de su recorrido lo hacen casi a nivel del mar de repente asciendes un pronunciado desnivel por debajo del cual pueden pasar barcos de tamaño considerable. Según por el puente que entres te encuentras directamente con el casino más famoso y conocido de Macao, el clásico y multicolor casino Lisboa. Claro que por el día es decepciónate y hay que esperar o volver a la noche para ver el espectáculo de luz que es su fachada. Sin embargo el adyacente y nuevo casino Lisboa es otra de esas modernas y creativas obras arquitectónicas que buscan, y consiguen, el impacto visual del visitante. Dentro, lo mismo que en todo los casinos pero si hay algo que puede impresionar a un ignorante del juego, como soy yo, son las mesas de juego virtuales donde el croupier es una figura animada en una pantalla gigante rodeada de los, ya no virtuales, jugadores.

Pero bueno, lo interesante está fuera y es entrar al centro histórico de la ciudad. Lo primero que me llamó la atención y que debo decirlo influyó psicológicamente en el resto de la visita fue el empedrado de la calle comercial que es el mismo de las aceras de la playa de Copacabana en Rio de Janeiro, Brasil. Con lo que ese detalle más las numerosas iglesias católicas (funcionando) y el idioma portugués en uno y otro letrero me hizo sentirme por momentos al otro lado del mundo. Y es que, además, el hito turístico de Macao es la iglesia o mejor dicho la fachada (que es lo único que queda de ella) de la iglesia de San Pablo, alzada en la colina y punto de encuentro de todas las cámaras fotográficas y sus dueños. Por cierto y con respecto a este punto es divertido ver a muchos turistas, solos o acompañados, instalar sus trípodes para poder hacerse fotos de ellos mismos con la iglesia de fondo. Supongo que será debido a la timidez natural de los asiáticos y al lío de lenguas presente en casi toda Asia pero el hecho es que prefieren andar con su trípode que pedir a alguien que les saque una foto.

Dejando a un lado la fachada de la iglesia hay una fortaleza en la cima de la colina que ha sido convertida a museo de la ciudad. Yo no soy muy amigo de museos pero este, debo reconocer, me gustó y mucho. Y lo primero interesante es la entrada donde uno atraviesa un pasillo donde culturas occidental y oriental son comparadas y enfrentadas (por estar cada una a un lado del pasillo) en aspectos religiosos, históricos y sociales. Diría yo que el contenido de esta exhibición ha sido cuidadosa y diplomáticamente diseñado para no ofender a la milenaria cultura china sin dejar de lado nuestra cultura occidental. Sumamente interesante y para pasar un buen rato. Sin embargo entre otras muchas cosas una que me llamó mucho la atención es una película realizada en los años 40 que se exhibe en una de las salas del museo y que consiste en un “travelling” de la cámara en un barco a lo largo de un puerto donde están miles de barcos pesqueros amarrados, barcos que no solo eran elementos de trabajo sino lugar de vida y hogar. Un reflejo de un tiempo no tan lejano pero que ya ha dejado de existir.

Paseando la ciudad encontraremos muchos otros interesantes lugares herencia colonial de nuestros vecinos portugueses. Como es tan pequeño no se puede hacer uno de mis pasatiempos favoritos que es perderme en sus calles ya que en poco tiempo termino encontrándome o con una iglesia o con un casino.

Macao es un lugar en que la fusión de culturas, la herencia colonial y la proximidad a la impresionante Hong Kong la hacen casi imprescindible en cualquier recorrido por el sur de China. 

 

Un viaje en autobús y tren a la capital

Entre la ciudad donde vivo y Pekín la distancia es similar a la que hay entre Madrid y Paris, es pues una distancia considerable y, como en cualquier parte de China, hay un movimiento de personas mayor de lo que cabría esperar.

Hasta hace poco tiempo había pocas opciones de transporte siendo el tren la más razonable por precio y comodidad. Entre los varios trenes que nos unen con la capital, el más rápido es uno nocturno que tarda catorce horas y que como casi todos los trenes de larga distancia en China tiene tres clases denominadas “cama blanda”, “cama dura” y asiento. La diferencia entre cama blanda y dura no es tanto lo que la palabra por si sola indica sino que la blanda está en un compartimiento cerrado de cuatro camas y la dura en uno abierto de seis, también hay unos centímetros de anchura de diferencia y por supuesto el precio. Personalmente suelo viajar en la dura y así recomiendo hacer a otros viajeros por razones que no voy a contar aquí y dejaré para otro relato.

Desde hace poco más de un año China se ha llenado de trenes de alta velocidad y si bien a donde vivo no han llegado, ni creo que lleguen en mucho tiempo, si lo han hecho a la capital de la provincia, Shenyang, acortando el viaje desde la capital de diez horas a cuatro.  Se me ocurrió que si tomo un autobús desde mi ciudad a Shenyang que son tres horas y luego tomo el tren de alta velocidad se reduce mi tiempo de viaje a aproximadamente la mitad: algo menos de siete horas. Además el costo combinado del viaje es equivalente al de la “cama dura”, así que me decidí a probar

Bueno pues dicho y hecho y aquí me encuentro en la primera clase del tren de alta velocidad llamada “asiento blando” sorprendentemente solo un poco más caro (15%) que la segunda (“asiento duro”) escribiendo cómodamente ante la siempre atenta mirada de mis compañeros de vagón.

Previamente he hecho el viaje en autobús hasta la capital y ha sido ese viaje el que me ha animado a escribir este relato.

Tengo que decir que desde que hay modernas autopistas por todo el país (más de 25.000 km hasta 2006) el autobús se ha convertido en el rey de la corta-media distancia, diríamos hasta 300 km. Su flexibilidad y frecuencia lo han convertido, en muchos casos, en más conveniente que el tren y, como es de esperar, bastante más caro.

Los transportes en China son, en mi opinión, muy eficientes, en tres años y numerosísimos viajes solo he sufrido un retraso en la salida de un tren y fue menor de una hora y hasta la persona que, a través de la megafonía, se disculpaba parecía casi tan sorprendido como los que esperaban pacientemente. Lo mismo con los autobuses. La razón de esta eficiencia es el gran volumen de pasajeros que  se transportan y por tanto el gran número de vehículos – trenes o autobuses en este caso – que se utilizan. Así que es normal que el autobús o tren permanezca un tiempo muy corto en la plataforma y que saliendo uno entre de inmediato el siguiente.

Como dije antes el trayecto entre mi ciudad y la capital de provincia es cubierto en tres horas y es realizado por una de estas nuevas compañías de autobuses que prestan unos servicios, que como tantos otros en China, son considerados un poco extravagantes por los locales pero que asumen que son así en el mundo “desarrollado” y que por tanto en la China moderna también tienen que ser así. La verdad es que, como voy a contar a continuación, en lo que respecta a las características del servicio tiene poco en común con los impersonales transportes del mundo “desarrollado” y  por otra parte la mezcla con el folklore local hace que el cocktail resulte hasta divertido.

Así que ya dispuesto en la cola para acceder al autobús me encuentro con una guapa azafata perfectamente uniformada que me indica donde dejar mi maleta antes de subir al autobús (cosa por lo demás obvia) así que me incorporo a la poca disciplinada cola y el conductor coge mi maleta, le ata un colgante con una plaquita y un número y me da una plaquita igual de resguardo. Me incorporo entonces en la cola de subida donde la azafata comprueba mi billete de autobús y me da la bienvenida. Por ahora todo normal. Una vez rápidamente sentados, el conductor coge el micrófono nos mira a todos, se presenta deseándonos un buen viaje y hace una exagerada inclinación de tronco a modo de saludo que más parece reverencia. A continuación la azafata hace lo mismo y se pasa por el pasillo a modo de azafata de avión a comprobar que todo el mundo está debidamente sentado. Además a los que estamos en primera fila, como es mi caso, nos hace abrocharnos el cinturón de seguridad. El autobús arranca y abandona la estación de autobús con la pantalla de video ya encendida y una música de sala de espera. Al poco tiempo la azafata se pasa de nuevo ofreciendo pastillas anti mareo y de nuevo al poco tiempo ofreciendo un botellín de agua a cada pasajero. Y un último paseo más con una especie de teléfono celular que registra las tarjetas de viajero frecuente de los viajeros que disponen de ella y que para mi sorpresa son la mayoría.

 Finalmente se sienta en asiento especial al lado del conductor y empieza una película de Jackie Chan habitual en los transportes en autobús porque tienen a la gente tranquila. Observo antes de dar una cabezada que una cámara pequeña nos “vigila” permanentemente  y además que alrededor del puesto de conducción hay muchas pantallitas añadidas (gps, parte de atrás del bus, pasajeros….)

Duermo un rato hasta que un rayo de sol o el ruido de una pelea de la película me despiertan.

En seguida empieza el folklore de los viajes en China, el primero el que más me disgusta: la costumbre de los chinos de comer en todos los viajes por cortos que estos sean, lo peor no es que coman sino que lo que comen siempre huele mucho y lo que a ellos les huele a apetitoso unido a la potente calefacción del autobús (afuera la temperatura es de muchos grados bajo cero y el paisaje con ocasionales ríos completamente helados lo certifica) convierte el olor en muy desagradable. No me queda más remedio que acostumbrarme, es así en todas partes en este país. La segunda parte del folklore son los odiosos teléfonos celulares y no solo por el exagerado volumen al que tienen siempre los timbres y las musiquitas que utilizan sino porque los chinos son incapaces de entender que la voz se transmite por las ondas y que el que está a la otra parte de la comunicación solo tiene que subir o bajar el volumen para oír mejor. Tan simple principio les debe parecer incomprensible y gritan como si la persona estuviera a unas decenas de metros. Lo sorprendente es que pueden hablar de cualquier cosa y no se inmutan de que haya un montón de gente escuchando y pendientes de lo que dice. Bien es verdad que la gente deja de prestar atención tan pronto como suena otro y surge algo más interesante que escuchar. Mi limitado conocimiento del chino y mi poco interés por las conversaciones de los demás hace que recurra a los auriculares de mi móvil con mp3 y aislarme en otros ruidos más armoniosos.

No he dicho que sentado en mi fila al otro lado del pasillo hay una madre con un revoltoso niño de dos o tres años que pasada la primera media hora ya ha agotado todos los recursos (de la madre) para lograr que esté tranquilo y sentado. No importa lo que haga el niño es totalmente tolerado por todo el resto de los pasajeros del autobús – los niños en Asia son como pequeños reyes caprichosos – sin embargo, las obligaciones de la azafata deben ir en contra de esta tolerancia así que repetidamente insta a la madre a que haga algo con el niño que lo mantenga sentado y con el cinturón de seguridad abrochado. De repente entre golpe y golpe de la película la madre saca un frasco vacio y levanta al niño del asiento poniéndolo de pie en el pasillo del autobús llamando, de inmediato, la atención de la azafata que rauda acude a asistir la nueva situación. Entonces la madre le dice que el niño quiere hacer un pis y la azafata se presta a sujetar al niño por las axilas mientras la madre le baja los pantalones y la mucha ropa interior que los chinos utilizan en invierno hasta quedar desnudo entre cintura y tobillos. Por un momento pienso que no es pis lo que la criatura quiere y mi adrenalina fluye preparándome para un terrible olor. Sin embargo, no ocurre tal cosa. La madre coloca el frasquito vacio enfrente del “hermano pequeño” (así denominan los chinos a la “colita”) y empieza a sisear para estimular al pequeño a que haga su pis cuanto antes. Dicho y hecho y cumplida la misión todo vuelve a la tranquilidad si es que así podemos denominar la situación previa a tan sonado evento.

Finalmente el niño se duerme y los móviles dejan de sonar (¿falta de cobertura?).

Mientras tanto me impresiona el nivel de coordinación entre conductor y azafata, no solo por la tranquila conversación que tienen sino porque cada vez que entramos a un túnel es la azafata la que enciende las luces del interior del autobús o al llegar a un peaje facilita la tarjeta de pago al conductor.

A unos 30 minutos de llegar a destino nos avisa la azafata por el micrófono y diez minutos antes, de nuevo. Cuando llegamos  todo el mundo abandona rápido el autobús entre empujones, recogen sus maletas y el autobús abandona la plataforma de llegada breves minutos después para que otro autobús haga su entrada.

Y ya estoy en Shenyang , ciudad que no tiene mucho que ofrecer y en la que en invierno hace un  frio de -25 grados y en verano un calor insoportable de 40. Hoy toca frio, mucho frio. Así que hago lo que todo el mundo: me meto a McDonald a resguardarme del frio, eso sí al menos consumo algo.

Y ya desde la comodidad de mi “asiento blando” del tren de alta velocidad a Pekín y muy cerca ya de esta ciudad dejo este relato por hoy esperando que os haya sido entretenido.

 

Ver una vez es mejor que oír cien

 百闻不如一“bai wen bu ru yi jian”, pronunciado más o menos (o sea excluyendo los tonos).

Lo que en español (¡perdón! castellano) sería algo así como “Ver (lo) una vez es mejor que oír (lo) cien” Es uno de los tantos y bellísimos dichos que el chino nos regala a los oídos y a la imaginación. Y quiero que esto me sirva de introducción a propósito de un mail recibido referente a mi escrito anterior sobre la mano de obra barata en China. En dicho mail se dice de una amiga, española, que visitó una fábrica china donde se trabaja a cambio de arroz y esto de alguna manera se refrenda en un documental de Discovery Channel. Me quedé pensando al leer esto.
O sea que su amiga ha ido a China a promocionar o a conocer o investigar (o a comprar directamente) y ha sido invitada a una fábrica y le han mostrado y dicho que la gente que trabaja ahí probablemente en condiciones infrahumanas (aunque eso no lo dice pero lo supongo) está trabajando solo por un poco de arroz.
Ya….
No se como otros pueden conseguir eso.
Llevo casi tres años viajando por China, fuera totalmente de la ruta turística, viviendo con chinos de toda índole, en la China profunda, en
una casa del estado de ochenta RMB (menos de ocho euros) al mes, tipo de casa de trabajador más humilde y aun no he conseguido que nadie me invite a ver una fábrica donde a cambio de arroz trabajen todo el día. Más bien he encontrado que aquí en los locales de KFC (Kentucky Fried Chicken, franquicia USA) con 120.000 trabajadores en China que paga lo mínimo que autoriza el gobierno no logran encontrar gente para trabajar. Y eso que esta zona está económicamente deprimida. Y eso solo por citar un ejemplo.
No entiendo como a los que vienen de visita
, a los periodistas y a tantos que hablan de China, en vez de enseñarles lo bueno de China van directamente a enseñarles lo peor.
A mi me parece que si fuera uno de esos desalmados empresarios (que a lo mejor existen) que paga arroz por el trabajo de otros, primero pondría mi fábrica lejos de todo y bien escondida y segundo dudo mucho que invitara a Discovery o alguien a ver como exploto a mis pobres
compatriotas. Entre otras cosas porque le podría significar, en determinados casos, hasta la pena de muerte como se ha visto hace poco en las
fábricas de ladrillos clandestinas descubiertas (¡Qué raro!) no por la prensa internacional sino por denuncias locales y algunos de cuyos responsables han sido juzgados y condenados a muerte con la velocidad que caracteriza a la justicia China (y con derecho a apelación aunque la pena fue confirmada por el tribunal supremo).
¿No parece un poco extraño?.
Por cierto, la amiga española (país avanzado del primer mundo, ejemplo para tantas jóvenes “democracias” de otras partes del planeta) se podría dar una vuelta por algunas partes del Cabañal en Valencia (por supuesto que lleve guardaespaldas) o a un campamento de emigrantes rumanos
o a un poblado gitano o que se vaya un poco a las afueras y más hacia el sur (hacia Murcia) y se pare a uno de los muchísimos prostíbulos de carretera donde tienen a sudamericanas incluidas bolivianas (entre otras muchas nacionalidades), pobres cambitas, prostituyéndose a precio de prostituta barata de Bangkok a cambio de cama y comida (probablemente arroz) con deudas que nunca lograrán pagar o a las afueras de Madrid (por decir una ciudad) en uno de los miles de talleres textiles clandestinos donde, no solo sudamericanos, sino también chinos trabajan a destajo víctimas de las redes organizadas y que cuando terminan las prendas les ponen etiquetas con procedencias varias y a continuación son vendidas a empresas legalmente establecidas con todo en orden que a su vez son proveedores de muy grandes y conocidas empresas de España.
Todo esto no lo he leído, lo he visto y conozco de primera mano y si, me he parado en dos prostíbulos de carretera a comprobarlo por mi mismo.
Aunque no era necesario porque en 2001 cuando vivía en ese maravilloso país que es Bolivia la policía española ya sabía de una red que traficaba con chicas locales y que había
detectado en Marbella 64 menores de edad procedentes de Santa Cruz y mira por donde me enteré de quien proveía esas chicas a cambio de US$1000 dólares por cabeza que por supuesto se sumaba a la deuda que la víctima contraía por el billete de avión y los debidos anticipos a la familia y que por supuesto pagaría “sirviendo copas” en bares bien establecidos en España (la profunda).
Para que lo voy a denunciar si la policía lo sabe, si de hecho lo de que habían detectado a 64 menores bolivianas me lo dijo un policía español que estaba ahí para
investigarlo y lo otro lo comprobé personalmente.
¿Es esa la España que le enseñan a los visitantes o a Discovery Channel?.
Pero claro si uno comenta estas cosas a ojos que no quieren ver ni oídos que quieren oír le mandan a paseo. Pero si vas a China, si, seguro que te invitan a conocerlo. Aunque…¿para qué verlo?..si todo el mundo sabe que es verdad. (30-11-07).